Gracias, otra vez

¿Qué tal si dedicamos un cachito de nuestra energía a dar las gracias? En esta temporada de pedir y desear, pienso que lo que debemos hacer es todo lo contrario. Agradecer. Dar. Por lo que es y lo que no. Por los golpes y aprendizajes. Porque el carro arrancó hoy en la mañana y no había ninguna llanta flat. Ese gran alivio que sientes cuando ruedas sin percances por la avenida es una bendición, para mucha gente, que tuvo que “jumpear” su batería y llegar tarde al trabajo; su mañana fue un poco más complicada. Así que agradece…