A todos, o a la mayoría de nosotros, nos ha pasado. Te tomaste un traguito, disfrutando con amigos, poniéndote al día, entre risas. De repente, te tomaste un segundo y a lo mejor un tercero. Y es entonces que, sorpresivamente, se te fue la mano. Hay algunos que se ponen muy alegres, otros todo lo contrario. Unos quieren fajarse con la humanidad y el resto promueve la paz mundial. Pero, la cosa donde se pone crítica, es cuando se te borra el tape. Fase en la que dependes de las referencias de los demás para ir armando el rompecabezas de lo que pasó esa noche. ¿Te ha sucedido?