Una loba de verdad

Las mujeres somos como lobas. El problema es que se nos olvidó en el camino y nos fuimos dejando amoldar por las personas y las circunstancias hasta transformarnos en una serie de arquetipos que vagamente reflejan nuestra magnitud. Toca hurgar profundo, rascar y rasgar hasta encontrar la mujer salvaje que siempre hemos sido y que podemos volver a ser.