Cuando se ratifica la deshumanización de un régimen

El 24 de junio estremeció el alma de los venezolanos ya sumidos en una crisis institucional y en medio de transformaciones sustanciales de las estructuras que rigen los destinos y la economía del país. Fue demasiado. Pero no solo fue demasiado, quedó al descubierto la real cara del régimen, su nulo interés por sus conciudadanos y que es imperante un cambio radical y profundo de quienes llevan las riendas del país. Muy pronto.