Agua… parte 2

Cuando uno ve de frente la innegable presencia de Dios, es difícil describirlo con palabras. Su manifestación a través de, en este caso, la indómita potencia del agua grabó de forma indeleble en nuestra mente y corazón la sensación de que nunca estamos solos. La luna por su parte, al bañarnos con su luz nos cubrió con una cobija maternal recordándonos su misión en nuestra vida.

Un tacón saca otro tacón

Nos hemos consolado muchas veces comprando un par de zapatos. O varios. Los amamos, los necesitamos en nuestra vida, vienen a completarnos, somos unas diosas trepadas en esos tacones. No lo niego. Pero llega un momento cuando nos damos cuenta que no son suficientes para tapar ese hueco en el pecho. Es ahí que toca mirar hacia adentro aunque no tengamos ganas…

Resulta que soy hiperbólica

Pues si, encontramos un nombre para catalogar a las personas que, como yo, hablamos de forma exagerada. Sin embargo, más allá de decir “ese lugar estaba lejísimo, me demoré como 800 horas en llegar”, están las personas que exageran para ocultar carencias, llamar la atención, mentir o hacer daño. Ahí es donde está el peligro y tenemos que huir a toda costa…

Fue el Coronel Mostaza

¿A ustedes les gustan las series de asesinatos y crímenes? A mi me encantan. Son mi tiempo de relax antes de dormir, lo admito. Mucho de lo que veo lo relaciono con vivencias cotidianas, aprendo, me pongo brava, me pongo triste. Y es que esos misterios son como los nuestros propios. No tenemos suficientes pruebas, no sabemos por dónde empezar la investigación, creemos que el culpable era uno y resultó ser otro. Algunos casos quedan sin resolver y nos conformamos con imaginar lo que pudo haber sido y no fue. ¿Les suena conocido? Ojalá todo fuera tan fácil como decir que fue el Coronel Mostaza con el candelabro en la biblioteca.

Marco Antonio, hemos terminado

Esta es una historia totalmente ficticia, pero en la cual expreso mi opinión sobre la visita de Marco Rublio a Panamá y algunos detalles del antes y después. Escribiéndola me di cuenta cómo tantas veces nos enfrentamos a una disyuntiva sin solución. Quiero un Estados Unidos fuerte para acabar con las dictaduras, pero que no me toquen nuestro Canal. Salté como si me hubiese pasado la corriente, no lo puedo permitir. Esto está de madre…

Cuando la vida te mete en la licuadora

Si hay algo que amo de vi vida es que ningún día es igual al otro.  En lo profesional por la diversidad de los clientes proyectos, en lo personal por tantas rutas que se encienden por las energías que les imprimo y tantas otras facetas que hacen de cada momento uno inolvidable, complementario y perfecto…

Reflexiones de un evento

¿Qué pasa cuando dos seres que se supone no deben interactuar deciden compartir algo de su día?. Sus sentimientos son tan humanos como su cuerpo material no lo es…

La abuelitud

Si, yo sé que esa palabra no existe y yo que me la paso diciendo reglas y más reglas para escribir correctamente…

El tío Juan parte 2

Les debía una parte 2 de este personaje.  Lo tenía en mente hace rato, pero se fueron colando otras inquietudes y él fue quedando relegado, hasta que me atropelló mi recién contada odisea de fin de año.  Casi lo sentí como un halón de orejas de su parte y su voz diciéndome, “chica, que se te ha quedado por fuera la mejor historia”…

Cuando la vida te paga y te da vuelto

Pareciera que los escritos se hubiesen publicado invertidos.  No es un error, es que a veces la realidad supera la ficción.  Es real y tangible mi enfoque en el agradecimiento genuino…