En tiempos de cartas

Las cartas se han perdido, al igual que muchas de las tarjetas de felicitaciones físicas. La limitación del espacio del papel nos obligaba, pienso yo, a ser más directos y al grano en nuestra comunicación y a plasmar nuestros sentimientos y emociones por si no hay otro momento para expresarlo. Las cartas son seres vivos, sienten y hacen sentir y son atesoradas como testigos de secretos muy profundos o noticias relevantes. De las cartas, mi papá y el tío Juan hablamos esta semana.