Despidiéndome de mis bebés

Es que así me siento cada vez que uno de mis libros cruza la puerta para ir a vivir a otra casa o a una librería. Fueron creados para irse, para volar lejos, para traspasar fronteras. Sin embargo, cada vez que dedico un ejemplar o armo un paquete no puedo evitar que se me apriete el corazón. Adiós mis hijitos, que sean felices en su nuevo hogar, hagan reír y toquen el corazón de sus nuevas familias…