¿Qué sopá Timothéeeeeee?

Estoy indignada y me tengo que desahogar. Se me cayó de la mata Thimothée Chalamet. Se despapayó, no quedó ni rastro. Que un “artista” se manifieste así de otros métiers hermanos, no cabe en mi cabeza. Es una falta total de respeto, de empatía, de sensibilidad. Por otro lado, la industria del ballet y de la ópera tienen una oportunidad de oro para usarla de trampolín. Mientras tanto, yo estoy feliz porque en mi Teatro Nacional la gente hace fila bajo el sol por un boleto del Lago de los Cisnes, presentado por nuestro Ballet Nacional de Panamá…