Y ahora, qué sigue

Ustedes no me van a creer lo que les voy a decir. Escribí sobre mi salud no hace mucho y me pavoneaba, muy segura de mí, que mi cuota este año estaba saldada. PERO NO…
Ahora todos somos estoicos

Lo escuchamos a nuestro alrededor. Ahora todo es estoico. Muchas veces mal utilizado el término y su significado. En resumen, comulgo con muchos de los principios de esta corriente filosófica, con otros no tanto, pero en general si le ponemos un poquito de atención, su base nos ayudaría a navegar por la vida y sus vicisitudes en un barco que no se menea tanto. Algunos dicen que tiene varios puntos en común con el budismo, no estoy tan segura. ¿Ustedes qué piensan?
Los años pasan y no te enteras

Oye, pero si los 80s fueron apenas hace 20 años. No mi amor, fueron hace 40. Te vas dando cuenta que han pasado eras desde que te graduaste de secundaria y que de repente estás en el grupo demográfico considerado como tercera edad. ¿Cuándo pasó esto? ¿Cómo es posible? Si es algo que pienso fue hace dos años y me sorprendo al instante para darme cuenta que fue antes de la pandemia. O sea, fue hace mínimo cinco. Edaismo, un término que tocamos en el podcast Ni Buenas Ni Malas en nuestra última grabación y que es el rechazo o discriminación basados en la edad. Como explico, no es nada nuevo, pero ahora tiene nombre rimbombante. ¿Cómo te sientes respecto a la edad que tienes? Estás ya como quien dice velando la mecedora o la cabeza y el corazón te hierven con ganas de hacer cosas nuevas. Los leo.
Falsas Expectativas

¿Cuántas veces nos hemos achicopalado por la forma que alguien nos habló o nos trató? Millones, verdad. Qué tal si les digo que nada de lo que digan o hagan los demás nos debe afectar. ¿Increíble no? Es hora que te vayas enterando que está en tus manos decidir la forma que recibes y manejas el actuar de tu prójimo. También te cuento que muchas de nuestras decepciones y desilusiones se derivan de las falsas expectativas que tenemos de los demás y su forma de ser. Por lo general, no coincide con la forma como realmente son. Te invito a leer el escrito completo, un abrazo.
Como una concha

Todos hemos pasado por esto. Cuando sentimos, entre otras cosas, que se nos va a rayar el disco duro, entramos en modo enconchamiento. Nos ponemos la coraza para proteger nuestros pensamientos y sentimientos y esperar con fe que pase el temporal. La mayoría de las veces ocurre por una incapacidad en manejar la situación o la emoción y preferimos huir, como la avestruz que mete la cabeza en la arena. De repente si no nos ven, no pasa nada. Pero si pasa y es preferible enfrentarlo y quitar la curita de un tiro que prolongar la agonía.
Tienes cara de Leo

Vemos como la astrología día a día permea en nuestro entorno y ya no es tema de conversación solo de un reducido grupo. Programas, cursos, retiros, suscripciones, en fin, mil opciones para adentrarte en este mundo que es muchísimo más allá de los mal llamados horóscopos que se publican por ahí. Nuestra conversación también ha cambiado. Ya es muy normal que te pregunten tu signo para medir compatibilidades o tratarte de entender. Hasta hay quien apuesta a adivinarlo para demostrar que domina el tema. Y es que viéndote bien, tu como que tienes cara de Leo, ¿no?
Alguien se fue

Cuando muere alguien querido sobran las preguntas y faltan las respuestas. El vacío que nos rodea amenaza con tragarnos, la luz se fue y sentimos que no volverá. Una vez pasado el shock inicial, vislumbramos un camino infinito de cotidianidades insípidas y una desesperanza crónica. Hasta que, a lo mejor, logremos construir un intento de vida parecida a la que tuvimos. Mientras tanto, tratamos de procesar y entender, en vano.
Los aparatos nos oyen

No puedo más. Es que ya no solo es cuidar lo que uno busca en internet o redes, porque te viene la avalancha de información similar. Ahora es vigilar lo que uno habla, porque hay temas que estoy SEGURA jamás he tecleado y que me empiezan a acosar a través de la pantalla. Voy un paso más allá. Hay temas de los cuales ni siquiera he HABLADO, solo pensado y ahí están, en mi celular, que parece está ligado a mi cerebro gracias a una conexión telepática. Mejor lo dejo hast aquí, no vaya a ser que me aparezca publicidad de psicólogos o coaches para tratar la ansiedad.
Good night roomie

A los que no les ha tocado compartir cuarto nunca (ni baño…) ir a un paseo a la playa y estar vestido y desvestido frente a otras personas, les puede parecer incómodo, por decir lo menos. Ahora imagínense cuando llegamos a la etapa del roommate permanente, del cual saldrán poco a poco mañas y costumbres que pueden hacernos dudar sobre la decisión que tomamos. El compromiso es importante señores, escoger las batallas también. Cuidar nuestra autoestima lo es aún más.
El camino interior

Texto del correo: El camino interior es único e individual. No existe un mapa ni está en el GPS. Podemos encontrar más o menos obstáculos, desvíos, accidentes en la vía. Se nos puede flatear una llanta o calentar el radiador. Pero nos ingeniamos y seguimos. Aprendemos y retomamos. Con herramientas o sin ellas, buscamos cómo ayudarnos o en quien apoyarnos. Lo importante es seguir y nunca dejar de buscar…