Es posible que recuerden el escrito en el cual “terminaba” mi relación con Marco Rubio, ya que me molesté soberanamente cuando estuvo en Panamá y cómo se expresó con el tema del Canal. Pero como quien dice, el tiempo cura todo y creo que me precipité con mi decisión ese momento y bueno, en el mundo imaginario de mi cabeza, lo contacté nuevamente.
Marco, cómo se han complicado las cosas. Atiende, creo que fui un poco brusca en nuestra última conversación, estaba encojonada con el tema del Canal y te sentí, no sé, altanero, agresivo, como un mini Trump. Y la verdad, se me calentó la cabeza de mala manera.
Sin embargo, hoy te veo y sé que mucha gente no está de acuerdo con lo que haces y mucho menos con tu jefe. Pero en el tema que nos compete hoy, soy imparcial. No puedo negarlo. El inicio del proceso de liberación de Venezuela ha llenado de esperanza los corazones de millones de personas de ese país y a tantos otros cubanos y descendientes de la diáspora que imaginamos un futuro distinto para la tierra de nuestros antepasados.
Dicen que Trump te ha asignado un montón de responsabilidades, no sé si lo sabes, pero eres el protagonista de miles de memes, que si presidente de Cuba, Gobernador de Groenlandia, artista a cargo del medio tiempo en el Super Bowl, encargado de retirar las montañas de nieve en las calles de Nueva York, en fin. Como dicen, parece chiste, pero es anécdota.
Los cubanos de Miami como te imaginas te han coronado ya como el próximo presidente de Estados Unidos. ¿Te imaginas qué hubiese dicho tu abuelo?
Aunque ahora seamos solo amigos, te pido por favor no aplacen tanto lo de Cuba, mira que la cosa se enfría. Cada vez que se piensa que se ha tocado fondo, el mismo se abre y permite que la población caiga a un abismo más profundo. Una y otra vez. Y otra vez. La desesperanza se ha contagiado más rápido y de forma más severa que el Chikunguña y sus efectos secundarios son peores y más duraderos.
¿Qué pasará con ellos? ¿Cómo reactivar esa sociedad sumida en un muermo? ¿Quiénes liderarán la transición y el nuevo gobierno? Aquí no hay María Corina. Ponte a pensar, son 67 años, la mayoría de los cubanos nacieron en tiempos de dictadura y no conocen otra cosa. Las memorias son muy lejanas, el deterioro de las infraestructuras e instituciones es total. Toca reconstruir todo de nuevo.
Tenemos muchas esperanzas en que al igual que es una tierra de destrucción, es un escenario de oportunidades, que también esperamos se manejen de forma justa y equitativa. Que se desarrollen negocios, que se creen oportunidades de trabajo, que regrese la vida digna.
Marco, sé que es muy ambicioso todo, pero tú estás acostumbrado a apuntar a las estrellas y esta vez no puede ser la excepción. Todos te miran y a veces siento que es demasiada la magnitud de esta misión, que no es justo que recaiga en una sola persona. Pero no sé por qué, tengo el sentir que esto es algo que has soñado desde hace muchas lunas y que nada te hará más feliz que ser parte de la nueva realidad de nuestra Cuba.
Bueno, te dejo que me imagino que ahora te toca dedicarle un tiempo a Irán, al Caricom y a tantas otras cosas que la verdad no sé ni cuándo duermes. Cuídate y por favor te pido, no quiten el dedo del renglón y terminemos con esto de una vez por todas, que la ansiedad nos está matando.



