Lo odias. Lo amas. Pero indiferente a él no puedes ser. Un ejemplo vivo (y aquí la PR que vive en mí se asoma), de la definición de marca personal. El tipo es teso, mentiroso también y su pobre maestra de kínder debe haber pasado al cielo sin penar en el purgatorio al haber lidiado con un niño que no conoce de reglas, turnos, orden ni respeto a los demás.
Pero hay algo de él que llama la atención. El tipo se ha reinventado una y mil veces. Cae y rebota. Es la resiliencia personificada que, combinada con una autoestima explosiva y el no aceptar un NO por respuesta, resultan en este personaje con una forma de hablar tan peculiar, un tono de piel en el rango antinatural de los naranjas y un estilismo capilar de dudoso buen gusto.
Que es un bully. Si lo es. Que nos despelucó la forma en que trataba o se refería a su hija Ivanka, también. Que a lo mejor ha montado el teatro del milenio para tratar de tapar el contenido de los archivos de Epstein, seguro que sí. Pero en este momento, es nuestro bully. Por lo menos para mí y sé que voy a levantar no ronchas, sino erupciones.
La PR que vive en mi sufre un colapso nervioso solo de imaginarse trabajar en su staff. ¿Cómo puedes tener un vocero que corre sin jockey? ¿Y que hoy habla de blanco, mañana de negro y pasado de rojo encendido? Parece difícil llevar una estrategia con él. Pero ¿saben? Creo que en fondo no lo es. Estamos hablando de una persona que cuando quiere algo va porque va. Que dice una cosa, pero que no necesariamente es lo que se va a demostrar. Como decía una persona muy querida, you´ll see, due moment. Y si logras entender esto, lo entendiste todo.
Como descendiente de la diáspora cubana, les puedo decir que el tan anhelado momento por nuestros antepasados, esta vez lo percibimos tan cerca, que parece increíble. Y como han visto los memes, sentimos que se nos han colado en la fila otros que llegaron después. Hemos tenido que escuchar a tantos que nos dicen que Trump o quien sea no va a interceder porque a estas alturas ¿qué interés o beneficio tiene Cuba para los Estados Unidos? Sino un riesgo de migración desmedida hacia su territorio, tanto que puede ser una hecatombe social.
Bueno, no sé, yo sigo comiendo gofio con el tema, por eso le escribí a Marco la semana pasada. Pasó lo que temía, lo de Irán no es de hoy ni de mañana, es un tema que va a martillar los días por venir. Y mientras tanto, en Cuba ya ni hay perros ni gatos callejeros porque se los han comido todos.
Volviendo a Trump, he visto un montón de noticias sobre sus padecimientos físicos y mentales, reales o inventados, tanto que muchos vaticinan que no llega a culminar su mandato.
Me preocupa un poco bastante la realidad de los Estados Unidos a lo interno. La división y falta de tolerancia entre facciones se nota cada vez más. Siempre dicen que si la economía está boyante la gente se hace de la vista gorda ante temas profundos que pueden socavar la sociedad en algún punto del camino.
No quisiera entrar en un análisis económico profundo, pero, aunque la inflación ha bajado, algunos precios, no, al igual que las tasas de hipotecas y la deuda personal ha aumentado. En general, se percibe una desaprobación a la gestión presidencial. Un país polarizado, dividido. ¿A lo mejor con esperanzas que se están apretando el cinto para cosechar luego? ¿Qué se está poniendo “orden” en el hemisferio y el mundo? ¿Qué si la presidenta hubiese sido Kamala, qué hubiera pasado? Una lista interminable de what ifs….
Ahora, de que querías a Maduro afuera y la resurrección de Venezuela, lo querías. De que querías ver el fin del régimen iraní y sus cabezas nucleares que parece iban a volar a lo loco en cualquier momento, también. Mencho se nos coló en el camino, pero que bueno que se fue, ahora, falta ver que se controle la situación y no surjan 43 Menchitos más. Pero ¿Y Cuba? Caldo de cultivo precisamente para los cabecicalientes iraníes, venezolanos y todas las demás hierbas aromáticas. Toca limpiarla también. Es por el hemisferio, ¿no?
Bueno, Marco, aunque este escrito no es para ti te pega de carambola. Que tu jefe mantenga el ojo en el asunto dentro de su ADHD, demencia, narcicismo, delirio de grandeza y todo lo que le endilgan, falso o verdadero.
Donald, eres un hueso duro de roer y definitivamente no eres una monedita de oro. Pero en medio de tu apretada agenda, ¿podemos ponerle punto final al tema de Cuba?
El tiempo dirá y pondrá en la balanza tus haberes y haceres y como dicen, esta vida es como un supermercado, todo se paga antes de salir.



