Contenido

Los bordados que adornan nuestras vidas

Hace poco retomé el gusto por bordar.  Por mil razones, unas terapéuticas otras porque me recordaban mis antepasadas que se deleitaban con este arte y también porque me traían lindos recuerdos de mi etapa escolar, en la cual bordamos de todo un poco.

Ahora a mi edad, me di cuenta de que me costaba mucho más que antes.  ¡Por supuesto, no veo bien!  Ni con lentes.  Ni con las lupas que se añaden a los ya incómodos espejuelos.

Pero bueno, pensé, un reto más para lograr lindas imágenes de las cuales me sentiría orgullosa.

Entonces, entre puntada y puntada, me di cuenta, como dicen en Panamá, “me cayó el cuara” que el bordado es como nuestra vida.  A veces nos salimos de las líneas y nuestra vida no es tan perfecta como en teoría dice el diseño.  A veces escogemos una puntada o un color de hilo que tampoco, al final, notamos es el más adecuado.

Pero y eso, qué tanto importa. Si al final el diseño no quedó tan perfecto como esperábamos, me pregunto, ¿hace alguna diferencia?

¿Será que los bordados perfectos son más felices? ¿O se sienten más plenos?  ¿O es acaso que las puntadas no tan exactas a la métrica esperada merecen menos? ¿O solo existen para ser desechadas y el único remedio es halar el hilo de vuelta y deshacerlas?

Es que así es la vida.  Algunas puntadas nos quedan chuecas, otras no siguen la línea del patrón, algunas son más grandes que otras, en algunos casos nos quedan espacios entre ellas que no están supuestos a existir.

Pero al final, la flor quedó terminada, las hojas rellenas, los tallos completos y nosotros debemos sentirnos satisfechos por el trabajo realizado.  Eso si, guardando en la memoria el aprendizaje de los errores cometidos para evitarlos en lo que nos queda en el camino.

Orgullosos, satisfechos, completos, felices.  Eso es lo más importante.  Lo demás tiene arreglo, aunque eso signifique halar el hilo y deshacer las puntadas realizadas.  Siempre las podremos volver a bordar.  Con otra puntada, con otro color, con otra técnica.

“Me encantaría conocer tu opinión. Sígueme en @maricelescribe y mándame un mensaje directo, ¡te responderé personalmente!”

Compartir en Redes Sociales
Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

¡Te invitamos a suscribirte a nuestro newsletter semanal!

Mantente al día con nuestras últimas novedades, consejos exclusivos y contenido especial directamente en tu bandeja de entrada.

Otras Entradas

Resulta que soy hiperbólica

Pues si, encontramos un nombre para catalogar a las personas que, como yo, hablamos de forma exagerada. Sin embargo, más allá de decir “ese lugar estaba lejísimo, me demoré como 800 horas en llegar”, están…

Érase una vez Clodomiro

Clodomiro no es una persona. Pero desde que nació tenía cara de Clodomiro. Un día saliendo yo de una reunión al dirigirme al carro, que estaba estacionado bajo una mata de mango, veo una cosita…

Marco Antonio, ¿te acuerdas de mi?

Marco Rubio se ha convertido en una persona que vemos en las noticias todos los días, varias veces al día, con diferentes temas. Hoy los cubanos y tantos descendientes de la diáspora ocasionada por la…