Mataron a Miguel

En medio del jolgorio de la Feria del Libro y el lanzamiento de “La escritora que vive en mi”, se me salieron las lágrimas por el asesinato de Miguel Uribe Turbay, luego de resistir más de sesenta días en cuidados intensivos. Se llevaron la esperanza de las próximas elecciones en Colombia, un cambio de rumbo en el país y la región. El hijo de Diana Turbay, igualmente víctima de la violencia política en Colombia, deja una familia desconsolada y muchas promesas sin cumplir no por negligencia o falta de voluntad, sino porque no lo dejaron. Recemos por nuestros hermanos.
El camino del libro

Ha sido una experiencia inolvidable esto de publicar un libro. He aprendido muchísimo, me he salido totalmente de mi zona cómoda y ya en la recta final, estoy en capilla ardiente. Lo digo porque tengo que volar a buscar los libros y traerlos en la maleta, sino no llegarán a la feria y la presentación. Ajá. Pero a fin de cuentas, sé que todo va a fluir y estaré de vuelta con ellos, con la lengua afuera, pero de una sola pieza. Aquí les voy a dar una primicia. Ya estoy escribiendo el segundo y eso también me tiene la cabeza enredada. Enredada pero contenta. No se despeguen de las redes para que no se pierdan las últimas noticias y los espero a todos el 12 de agosto en la presentación a las 4:00pm en el Salón Lagunilla de Atlapa. Mientras tanto, nos seguimos viendo en los escritos semanales. ¡Fe!
Yomarta y la magia de San Blas

En guerra avisada no muere soldado. ¿Cuántas veces lo hemos dicho o escuchado? En esta guerra, el soldado sufrió graves repercusiones por su imprudencia e inocencia, aparte de afectar a otros que no tenían vela en el entierro. Lo que pudo haber traído resultados funestos, terminó siendo una anécdota a ser recordada casi 20 años después y una rotunda ignorancia del estado actual del protagonista. Moraleja, si no conocemos bien el terreno ni el entorno, debemos andar con pie de plomo, los ojos abiertos y escuchar consejos.
Y ahora, qué sigue

Ustedes no me van a creer lo que les voy a decir. Escribí sobre mi salud no hace mucho y me pavoneaba, muy segura de mí, que mi cuota este año estaba saldada. PERO NO…
La escritora que vive en mí

Lo que empezó como escritos esporádicos sobre pensamientos que anidaban en mi cerebro, se convirtió en publicaciones periódicas en mi propia página web y mi presencia en redes dedicadas exclusivamente al tema…
Ahora todos somos estoicos

Lo escuchamos a nuestro alrededor. Ahora todo es estoico. Muchas veces mal utilizado el término y su significado. En resumen, comulgo con muchos de los principios de esta corriente filosófica, con otros no tanto, pero en general si le ponemos un poquito de atención, su base nos ayudaría a navegar por la vida y sus vicisitudes en un barco que no se menea tanto. Algunos dicen que tiene varios puntos en común con el budismo, no estoy tan segura. ¿Ustedes qué piensan?
Los años pasan y no te enteras

Oye, pero si los 80s fueron apenas hace 20 años. No mi amor, fueron hace 40. Te vas dando cuenta que han pasado eras desde que te graduaste de secundaria y que de repente estás en el grupo demográfico considerado como tercera edad. ¿Cuándo pasó esto? ¿Cómo es posible? Si es algo que pienso fue hace dos años y me sorprendo al instante para darme cuenta que fue antes de la pandemia. O sea, fue hace mínimo cinco. Edaismo, un término que tocamos en el podcast Ni Buenas Ni Malas en nuestra última grabación y que es el rechazo o discriminación basados en la edad. Como explico, no es nada nuevo, pero ahora tiene nombre rimbombante. ¿Cómo te sientes respecto a la edad que tienes? Estás ya como quien dice velando la mecedora o la cabeza y el corazón te hierven con ganas de hacer cosas nuevas. Los leo.
Falsas Expectativas

¿Cuántas veces nos hemos achicopalado por la forma que alguien nos habló o nos trató? Millones, verdad. Qué tal si les digo que nada de lo que digan o hagan los demás nos debe afectar. ¿Increíble no? Es hora que te vayas enterando que está en tus manos decidir la forma que recibes y manejas el actuar de tu prójimo. También te cuento que muchas de nuestras decepciones y desilusiones se derivan de las falsas expectativas que tenemos de los demás y su forma de ser. Por lo general, no coincide con la forma como realmente son. Te invito a leer el escrito completo, un abrazo.
Como una concha

Todos hemos pasado por esto. Cuando sentimos, entre otras cosas, que se nos va a rayar el disco duro, entramos en modo enconchamiento. Nos ponemos la coraza para proteger nuestros pensamientos y sentimientos y esperar con fe que pase el temporal. La mayoría de las veces ocurre por una incapacidad en manejar la situación o la emoción y preferimos huir, como la avestruz que mete la cabeza en la arena. De repente si no nos ven, no pasa nada. Pero si pasa y es preferible enfrentarlo y quitar la curita de un tiro que prolongar la agonía.
Tienes cara de Leo

Vemos como la astrología día a día permea en nuestro entorno y ya no es tema de conversación solo de un reducido grupo. Programas, cursos, retiros, suscripciones, en fin, mil opciones para adentrarte en este mundo que es muchísimo más allá de los mal llamados horóscopos que se publican por ahí. Nuestra conversación también ha cambiado. Ya es muy normal que te pregunten tu signo para medir compatibilidades o tratarte de entender. Hasta hay quien apuesta a adivinarlo para demostrar que domina el tema. Y es que viéndote bien, tu como que tienes cara de Leo, ¿no?