En un viaje reciente me encontré en un mercadito con un puesto que vendía escudos o blasones familiares en diferentes formatos. Siempre me ha llamado la atención la simbología de sus diseños y sus orígenes. Pero aquí me encontré algo diferente. El escudo venía acompañado por una frase atribuida a algún “famoso” tocayo de apellido conmigo.
Sabía que el origen de Méndez es del norte de España, desde niña me contaron que nuestros antepasados provienen de la región de Asturias, lo cual corroboré cuando me hice el análisis con 23 and me.
El personaje protagónico resultó ser un marino llamado Don Casto Secundino María Méndez Núñez, a quien para mi sorpresa me encontré en Wikipedia. De origen gallego y con amplia tradición militar en su familia, está inmortalizado en una estatua en una plaza de Vigo, en un lienzo en el Museo Naval de Madrid que nos muestra la batalla de El Callao y existen unos jardines con su nombre en La Coruña. Llegó a ser Contraalmirante de la Escuadra del Pacífico de la Real Armada Española y falleció a los 42 años, se estima producto de secuelas de heridas recibidas a lo largo de su carrera.
Pero el asunto es, ¿qué dijo? “Más vale honra sin barcos que barcos sin honra”. Frase que me llegó al alma y que tanta falta hace aplicarla en tiempos modernos. A partir de aquí, me picó el bicho de la curiosidad en buscar otras frases dichas por otros Méndez a través de la historia.
Hay una de un querido amigo que me dijo una vez, “No hay Méndez malo”. Por el momento, es verdad, no me he topado con ninguno. Tenemos también expresiones populares como “¿Me comprendes, Méndez?”, una frase coloquial común en nuestros países y que usamos para verificar si con quien estamos hablando entendió.
El médico Cristóbal Méndez, quien se considera precursor de la medicina deportiva con su publicación “Libro del exercicio corporal y de sus provechos” de 1553, dijo, «En un paciente sano la medicina tiene que mantener su buena salud, en un paciente neutro la medicina ha de evitar que su salud se agrave y en un paciente enfermo el médico se centrará en curar su enfermedad». Ojo con la fecha, 1553.
Eustaquio “Moto” Méndez fue un caudillo boliviano que organizó la resistencia contra el ejército español, logrando el triunfo en la Batalla de la Tablada de 1817. También fue famoso por sus tácticas de guerrilla en Bolivia y Argentina. Moto significa manco, ya que perdió un brazo en combate. Se supone que dijo “A Tarija se la defiende con la sangre”. Este fue un Méndez aguerrido.
Les cuento ahora de Pedro José Méndez, general y guerrillero mexicano, que defendió la soberanía nacional contra la intervención francesa. Sus últimas palabras fueron en la Batalla de Tantoyuquita en 1866, con las que exhortaba a los soldados a continuar con la lucha a pesar de las bajas: “Me han muerto, no desmayen”.
Así podemos seguir indagando y sorprendiéndonos con el ingenio y la sabiduría del pasado. La valentía y la integridad también. Y es que uno de los fundamentos para el bienestar psicológico y espiritual es saber de dónde venimos, de qué área geográfica es nuestra familia, lo que hacían nuestros antepasados.
No solamente por la sensación de arraigo, que no es más que tener unas raíces fuertes bien plantadas, que nos dan seguridad y estabilidad. Sino porque todo lo acontecido con nuestros antepasados repercute en nosotros, para bien o para mal.
¿Conoces la historia de tu familia? ¿Te interesa saber de tu pasado?



